Pichu describe la crianza de su hijo en Nueva York como una experiencia "difícil y cara", pero valora que el niño crezca como un verdadero neoyorquino, aprendiendo a adaptarse al ritmo y la diversidad de la ciudad.
Destaca la interacción del niño con el personal de los edificios, como los "doorman", y su afinidad por los New York Knicks, a pesar de vivir en Brooklyn, la cuna de los Brooklyn Nets.