El "kiosco argento" en Barcelona se prepara para la previa del partido, vendiendo banderas, escarapelas y otros artículos relacionados con la argentinidad. La demanda de estos productos ha aumentado significativamente a medida que avanza el Mundial.
El local se ha convertido en un punto clave para los argentinos que buscan elementos para alentar a la selección, demostrando la fuerte presencia y el fervor de la comunidad en la ciudad.