En Palestina, jóvenes que sufrieron amputaciones de extremidades en el contexto de la guerra, encontraron en el fútbol una vía para sonreír y sobrellevar la difícil situación. En un campo de Fútbol 5 improvisado entre los escombros, recrearon la final del Mundial entre España y Argentina, vistiendo las camisetas de sus selecciones.
Este acto simboliza la resiliencia y la capacidad del deporte para generar esperanza y unión, incluso en las circunstancias más adversas. La imagen de los jóvenes jugando con laDiez de Lionel Messi en la espalda, a pesar de las dificultades, resalta el poder unificador del fútbol a nivel mundial.