Se cumple una semana de ataques continuos de Estados Unidos contra objetivos estratégicos en Irán, dejando un saldo de 38 muertos y más de 400 heridos, cifras que Irán asegura van en aumento.
Las acciones militares, que incluyen bombardeos a sistemas de defensa aérea, logística militar e infraestructuras civiles, se intensificaron tras las declaraciones de Donald Trump sobre la dificultad de negociar con Irán y los ataques a buques en el estrecho de Hormuz.