Se presenta una innovadora iniciativa de la Bodega Guapisa: una cava submarina donde se estacionan 1500 botellas de distintas cepas en el fondo del mar durante seis a ocho meses.
Esta técnica experimental busca aportar características únicas al vino, utilizando un envase especial y condiciones de maduración particulares. La propuesta se enmarca en la búsqueda de diferenciación y calidad en la producción vitivinícola.