Se inicia una audiencia informal para decidir la custodia de James y Cassandra. Ambas partes aceptan la decisión del juez, quien toma en cuenta la preferencia de los niños por permanecer con la familia Ingalls.
El abogado de Cooper presenta su caso, destacando el respeto entre las partes y el deseo de beneficiar a los niños. Se menciona que Cooper, en su momento, buscó un hogar para los niños tras la muerte de sus padres y posteriormente los adoptó legalmente.