Se cuestiona la realización del partido de la final debido a la presencia de una nube de humo tóxico, considerándolo algo insólito. Se plantea la posibilidad de suspender o posponer el encuentro si la toxicidad del aire afecta las condiciones, aunque se señala la necesidad de confirmar si la nube llega al estadio.
Adicionalmente, se expresa indignación por la inclusión de un show en el entretiempo, considerándolo una interrupción innecesaria que afecta la inspiración de los jugadores y desvirtúa la importancia de una final.