Una enorme columna de humo proveniente de incendios forestales en Canadá afecta la calidad del aire en Nueva York, generando preocupación por la realización del próximo partido.
La situación, que ha sido criticada por el presidente Donald Trump al gobierno canadiense, ha elevado los índices de salubridad a niveles de "mala calidad", con advertencias de que si superan los 200 puntos, el partido podría no jugarse.
Expertos advierten sobre los riesgos para la salud, incluyendo afecciones en las vías respiratorias, especialmente para personas con condiciones preexistentes.