Pescadores del Pacífico de Guatemala capturaron una cría de tiburón punta de zapato, la cual fue entregada a un científico para su registro y estudio sobre la conservación de tiburones en la pesca artesanal.
La sobrepesca amenaza a especies como el tiburón martillo, cuya población ha disminuido un 80% desde 1950, estando clasificado en peligro crítico de extinción. La falta de madurez sexual de las crías capturadas agrava la disminución de la población reproductora.
La Fundación Mundo Azul capacita a las esposas de los pescadores en la producción de miel para generar ingresos alternativos y desincentivar la pesca de tiburones y rayas. Las mujeres buscan colaborar económicamente en el hogar, mientras los hombres continúan con la pesca artesanal.
La fundación educa a los niños en ecosistemas marinos con la esperanza de que el tiburón martillo deje de ser una víctima de la economía local en el futuro.