El gobierno de Javier Milei intentó ofrecer la Casa Rosada a la Selección Argentina tras la final del Mundial, como gesto de apoyo y celebración.
Sin embargo, esta propuesta fue rechazada por dirigentes cercanos a Claudio Tapia, evidenciando la tensión preexistente entre el gobierno y la AFA.
La negativa subraya la estrategia del gobierno de buscar alianzas con figuras como Messi y Tapia, y la dificultad para lograrla, lo que ha llevado a intentos de castigo o presión a través de diferentes temas.