Un devastador terremoto de más de 7 puntos en la escala de Richter sacude México, generando una alerta de tsunami y provocando preocupación en la costa de Florida. Simultáneamente, una densa nube de humo proveniente de los incendios en Canadá se extiende hacia Nueva Jersey y Nueva York, afectando la calidad del aire.
La población en la costa de México ha sido evacuada preventivamente, mientras que en Miami, la mayoría de los residentes parecen ajenos a estos eventos, inmersos en su rutina. La magnitud del sismo, 7.3 con epicentro profundo, ha generado una alerta importante en la región del Océano Atlántico.
La preocupación se extiende a Guatemala, y los incendios en Canadá, avivados por fuertes vientos, han llegado hasta Nueva York y Nueva Jersey, obligando a considerar el uso de barbijos incluso para asistir al próximo partido de Argentina.