Francia y Alemania acordaron profundizar su cooperación militar y tecnológica para fortalecer la capacidad estratégica de Europa en un escenario internacional complejo, marcado por la guerra en Ucrania y la creciente competencia global.
Ambos gobiernos buscan consolidar la industria europea de defensa, abordando la competencia económica de China y la amenaza de Rusia. La alianza de defensa se fortalecerá a través de acuerdos políticos, desarrollo tecnológico, industrial y una estrategia común a largo plazo.
La necesidad de una defensa europea robusta se acentúa ante la pluralidad de perfiles y amenazas, incluyendo la guerra convencional y las nuevas formas de conflicto. La colaboración entre Francia y Alemania es vista como un paso crucial para garantizar la seguridad y la autonomía estratégica del continente.