Francia ha mostrado una cara completamente diferente en el segundo tiempo del partido por el tercer puesto del Mundial 2026 contra Inglaterra, pasando de una actuación pasiva a una de lucha y determinación.
La transformación del equipo francés es notable, con jugadores como Olise y Barcola destacándose y llevando el marcador a un 4-3, acercándose al empate.
Esta versión de Francia, mucho más cercana a la esperada, contrasta fuertemente con la imagen ofrecida en el primer tiempo, donde se mostró desconcentrada y sin actitud.