Se destaca el trabajo formativo en el fútbol argentino, reconociendo la labor de quienes forman a los jóvenes jugadores.
Se menciona a Martín Palermo en un saludo, y se enfatiza la importancia de formar "cracks" y chicos "para la vida", resaltando que el fútbol puede ser un vehículo para el desarrollo personal.
Se subraya que las instituciones deportivas también cumplen un rol educativo al exigir que los chicos asistan a la escuela, lo cual es visto como algo "buenísimo".