Para impulsar la neuroplasticidad, se recomienda adoptar hábitos que estimulen el cerebro. Aprender nuevos conocimientos, como idiomas o música, y realizar ejercicio aeróbico son clave para el crecimiento neuronal.
La meditación, el sueño de calidad (esencial para consolidar el aprendizaje), el mantenimiento de relaciones sociales saludables y la gestión del estrés son otros factores importantes para fomentar la adaptabilidad cerebral a lo largo de la vida.