La final del Mundial genera gran expectativa entre hinchas argentinos y españoles. Mientras los argentinos copan las calles con cánticos y fervor, algunos españoles expresan su convicción de que ganarán.
Se discute la cantidad de españoles que asistirán al partido, estimando unos 3.000 a 4.000, y se compara con la masiva presencia argentina. La dificultad para conseguir entradas se hace evidente, con precios que triplican los valores habituales.