La cobertura se trasladó a Times Square, Nueva York, donde argentinos celebraban la previa del partido de la Selección. Se destacó el fervor y la "manija" de los presentes, algunos de los cuales habían viajado largas distancias, como desde Ohio, para estar allí.
Se mostraron las dificultades para conseguir entradas y la esperanza de los hinchas. También se dio espacio a testimonios de "au pairs" (niñeras) argentinas viviendo en Estados Unidos, quienes compartieron su experiencia y el apoyo a la selección.
El segmento incluyó la distribución de remeras alusivas a las Malvinas en Quilmes, conectando el fervor deportivo con la memoria histórica. La cobertura transitó entre la euforia en Nueva York y la emotividad en Argentina, mostrando la unidad de los compatriotas.