Federico consulta sobre el rendimiento de un jugador que le fue recomendado, indicando que si no funciona, será desvinculado.
Se le pide a Federico que continúe entrenando al jugador para tareas menores si demuestra ser apto. Además, se le asigna el "caso Lievengraf", asumiendo Federico la responsabilidad total del mismo.
Se menciona que Pablo De Voto habló bien de Federico, lo que parece haber influido en la asignación del caso.