El Dr. Suárez enfatizó que la presencia de Dios es un privilegio y extendió una invitación a todos, especialmente a quienes no tienen fe, a asistir a las reuniones para experimentar la transformación y recibir las bendiciones divinas.
Aseguró que los sueños otorgados por Dios son para cambiar y transformar vidas, y que lo que parece imposible tiene solución a través de la fe en Jesús, quien ya ha obrado para ello.