El periodista Gustavo Descalzi reportó una llamativa falta de clima mundialista en las calles de Madrid, a pesar de la cercanía de la final.
A diferencia de otras ciudades, en Madrid se observó poca gente con camisetas de la selección española y un ambiente general poco festivo.
La situación contrasta con la expectativa generada en otros lugares, como en la estación Constitución de Buenos Aires, donde el fervor es palpable.