Se expresa el extrañar a Jorgelina, la mujer de Di María, y a la familia de Ángel, descritos como "marcianos" por su excepcional humildad y buena conducta.
Se resalta la unidad y el apoyo mutuo entre las familias de los jugadores, quienes comparten un vínculo muy fuerte y se apoyan en las decisiones importantes.
Se menciona que, a pesar de la distancia y las circunstancias, el cariño y la conexión familiar se mantienen intactos.