Se discute la estrategia a seguir si el pase de Pintilanga no se concreta. Se menciona la posibilidad de darle dinero a la mujer del jugador para que el pase se valore y pueda ser vendido a través de una estructura, aprovechando su buen momento y el interés mediático.
Se plantea la duda sobre si la mujer entenderá la propuesta, pero se sugiere que lo mejor es ayudarla sin que se dé cuenta, ofreciendo 20.000 o incluso 30.000 dólares.
Se considera que si el jugador está rindiendo bien y tiene apoyo mediático, no hay inconvenientes para proceder con la venta.