Se genera expectativa por la final del Mundial entre España y Argentina, un partido calificado como "el partido de nuestras vidas" y "el partido de los partidos". Se menciona que la APA no deseaba este enfrentamiento.
Se recuerda la historia de Argentina en los Mundiales, incluyendo las victorias de 1978, 1986 y la final de 1990, consolidando su reputación como un rival formidable.