El optimismo predomina en España de cara a la final del Mundial contra Argentina. Se destaca la evolución del equipo en los últimos años, pasando de ser considerados "pupas" a una selección ganadora con mentalidad de competir hasta el final.
Se resalta la capacidad del equipo para controlar el ritmo del juego y la importancia de definir los detalles en los momentos clave. La generación de 2008 y 2010 marcó un antes y un después, consolidando una mentalidad ganadora que se espera se refleje en la final.