Bruno Quinteros recuerda a Enzo Fernández como un líder natural desde chico, siempre atento a todo y receptivo con entrenadores y compañeros. Destaca su perseverancia y enfoque en cumplir su sueño de ser futbolista.
Señala la importancia de todos los que participan en la formación de un jugador, desde entrenadores hasta utileros, y la satisfacción de verlos cumplir sus metas. Menciona una anécdota de un viaje a Neuquén donde Enzo, a pesar del frío, insistió en entrenar por la mañana.