Se discute la problemática de las entradas para la final del Mundial, con precios exorbitantes que alcanzan los 8.000 a 10.000 dólares en la reventa. Se estima que 50.000 argentinos podrían quedarse afuera del estadio por no conseguir tickets.
La cifra de entradas disponibles para españoles es significativamente menor a la esperada (entre 9.000 y 10.000), lo que contrasta con la gran cantidad de argentinos y otros simpatizantes que buscan presenciar el partido. La reventa, legal en Estados Unidos, ha disparado los precios, dificultando el acceso para muchos.