Se reporta sobre los elevados precios de las entradas para el Mundial, considerándolos inaccesibles para la mayoría de la población mundial. Se menciona que los precios actualizados de reventa superan los 24.995 dólares.
Se critica que el Mundial se ha convertido en un negocio para unos pocos, con precios que dificultan el acceso para los argentinos y la gente de "otros planetas" que pueden permitírselo.