Se relata la infancia de Emiliano "Dibu" Martínez en el Colegio La Sagrada Familia. A pesar de ser un niño tranquilo, ya mostraba una gran perseverancia, personalidad decidida y buen corazón. Su maestra lo recuerda como un alumno inquieto y preguntón.
Inicialmente jugaba en el patio, pero debido a sus entrenamientos de fútbol, fue trasladado al turno de mañana. Su padre siempre estuvo presente, acompañándolo en su pasión por el fútbol y llevándolo a los entrenamientos y partidos.