Estados Unidos ha atacado puentes y vías ferroviarias en el sur de Irán, argumentando que son instalaciones militares o logísticas, mientras que Irán denuncia que se trata de infraestructura civil con graves daños.
Los ataques se concentran en la provincia de Ormos Gan, buscando dificultar las comunicaciones terrestres hacia el importante puerto de Bandar Abas. Se reportan muertes de civiles y heridos, así como daños en estaciones ferroviarias y aeropuertos.