La Glima, deporte tradicional islandés, enfrenta un preocupante declive. Tordhur, el actual campeón, lamenta que la juventud prefiera otros deportes y que la Glima haya perdido su relevancia cultural, a pesar de ser un pilar fundamental de la identidad islandesa junto con el idioma.
La práctica de la Glima, que en la época vikinga era crucial para demostrar fuerza, carácter y honor, ahora cuenta con muy pocos clubes y competidores, lo que pone en riesgo su continuidad. Se señala que la independencia del país y el alejamiento de la naturaleza bélica vikinga han contribuido a este desvinculamiento.
A pesar del panorama, Tordhur y otros entusiastas trabajan para revitalizar la Glima, enseñándola a niños y promoviéndola internacionalmente. Se destaca la importancia de mantener viva esta tradición que representa el principio fundamental del combate vikingo.