Se relató la emotiva historia de un hincha que cumplió una promesa a su abuelo fallecido, quien deseaba ver a Argentina campeona del mundo.
El abuelo, "Quito", falleció antes de que Argentina ganara la Copa América y la Finalissima.
El nieto, para honrar su memoria, compró una réplica de la Copa del Mundo, viajó por diferentes países y consiguió las firmas de todos los jugadores campeones del mundo y de Scaloni.
Para financiar los viajes, el hincha comió arroz blanco y trabajó arduamente.