Se expresa la opinión de que el presidente argentino no debería asistir a la final del Mundial, a diferencia del presidente español Pedro Sánchez.
Se critica la actitud de algunas naciones hacia Argentina, mencionando a Francia, Inglaterra, España y México como ejemplos de países que se han mostrado hostiles o molestos con el desempeño argentino.
Se menciona que España y México han mostrado una actitud de confianza hacia sus equipos, pero se critica la actitud de algunos españoles y la situación en Barcelona.
Se especula sobre la posibilidad de que Donald Trump invite a Messi a Mar-a-Lago, comparando la situación con la entrega de anillos de la NBA.