Se detalló la instrucción de Dios a Moisés para la construcción del tabernáculo, especificando los materiales requeridos como oro, plata, cobre, linos finos, pieles y madera de acacia, así como piedras preciosas.
Se enfatizó que Dios mismo proveyó el diseño y designó a artesanos como Oliab para la ejecución de la obra, con el propósito de que Él habitara en medio de su pueblo.