Nels se enfrenta a una difícil situación financiera, ya que no podrá pagar a Jack este mes y está a punto de quebrar. La señora Wilder lo confronta por seguir otorgando crédito a los vecinos, advirtiéndole que podría perder su casa si el banco interviene.
A pesar de la presión, Nels se muestra comprensivo con la situación de sus vecinos, quienes dependen de la lluvia para sus cosechas.