Las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer en la ciudad de Buenos Aires, marcando el inicio de una tormenta esperada. El cielo se oscureció y el viento aumentó su intensidad, generando preocupación por posibles daños a peatones y vehículos.
El pronóstico indicaba condiciones climáticas severas, y los ciudadanos se preparan para lo que pueda suceder. Se espera que la tormenta, que podría incluir granizo, afecte la región durante la mañana.