Se destaca la importancia de contar las historias de los jugadores de la Selección Argentina, sus sacrificios y orígenes humildes, en contraste con la vida de los tuiteros libertarios.
Se resalta el rol fundamental de los clubes de barrio en la formación de los jóvenes y como espacio de contención social, siendo estos la "última resistencia" de las entidades sin fines de lucro en Argentina.
La Selección Argentina, al borde de ser bicampeona del mundo, es vista como un símbolo de esperanza y un mensaje político que trasciende lo deportivo, especialmente tras el gesto de la bandera de las Malvinas.