Cassandra comparte con su tío Jed un poema que escribió y que ganó un concurso, titulado "Un milagro de Dios". El poema narra sus sentimientos de pérdida y miedo tras la ausencia de sus padres, pero también la fortaleza y el amor familiar que los mantiene unidos.
El poema resalta la importancia de la fe y el amor incondicional como pilares para superar las adversidades, mostrando la resiliencia de los niños ante la pérdida.