La presencia de argentinos en Nueva York para alentar a la selección generó un caos en Times Square, obligando a la policía a cerrar la zona para evitar aglomeraciones y posibles conflictos. Los hinchas se trasladaron a otra ubicación, la octava y cuarenta y seis, donde continuaron con los festejos.
A pesar del costo del Mundial, los argentinos demuestran su apoyo incondicional a la selección, adaptándose y creando un ambiente festivo en cualquier lugar. Se estima que alrededor de 500 personas se congregaron en la zona, generando una atmósfera de euforia y cánticos.