Se elogia la figura de Bruno Quinteros, calificándolo como un "señor de arriba abajo" y comparándolo favorablemente con Scaloni.
Se destaca que todo lo que dice Bruno Quinteros es "medido" y "la verdad", especialmente en relación al fútbol en España y Argentina.
Se enfatiza la dificultad de ser futbolista profesional, señalando que es más fácil ser ingeniero, y se resalta el mérito de quienes logran dedicarse a esta profesión.