Se relata la odisea de un grupo de argentinos que perdieron su vuelo a Miami debido a problemas climáticos, obligándolos a tomar vuelos alternativos y alquilar autos para llegar a Nueva York.
Tras un vuelo a Orlando y un viaje en auto, finalmente llegaron a Miami para luego continuar hacia su destino. La experiencia fue agotadora, llegando a las 6 de la mañana, pero la determinación de seguir a la selección argentina los mantuvo firmes.