La transmisión se traslada a Valencia, España, para palpitar la previa de la final del Mundial. Nicolás, un argentino que reside allí, comparte cómo los compatriotas viven la previa del partido contra España, describiendo una atmósfera de "locura" y festejos tras la victoria contra Inglaterra.
Se destaca la calidez con la que España recibe a los argentinos, y cómo esta dualidad se vive en la previa de la final: el domingo no hay amigos, pero el lunes sí. Nicolás relata que la pasión argentina por el fútbol sorprende a los españoles, quienes no entienden cómo se levantan de madrugada para ver los partidos o la profundidad con la que los jugadores, como Lautaro Martínez, hablan de sus familias y su conexión con el juego.
El segmento también aborda la percepción española sobre la intensidad argentina en el fútbol, comparándola con la forma más relajada de vivirlo en España. Se menciona el empate de España con Cabo Verde como un suceso que generó sorpresa, pero se enfatiza la admiración por la pasión argentina.