Un grupo de argentinos relató su experiencia al viajar a Nueva York de forma improvisada para el Mundial. Destacaron que todos los costos, desde el vuelo hasta el alojamiento en Airbnb, resultaron extremadamente caros.
Además, comentaron que incluso algo tan básico como pedir agua en un restaurante implicaba un costo adicional, algo que les sorprendió en comparación con otras ciudades como Chicago, donde también los precios son elevados.