Un hincha argentino radicado en Estados Unidos desde hace 30 años expresa su fervor por la selección, a pesar de los altos costos del Mundial. Destaca la capacidad de los argentinos para "hacer casa en cualquier lado" y la forma en que han tomado la ciudad con su pasión.
Se menciona la presencia de numerosos compatriotas alentando desde afuera, quienes han asistido a la mayoría de los partidos. La celebración en Nueva York incluye cánticos, banderas y la vestimenta típica de un fanático, demostrando la unidad y el espíritu deportivo de los argentinos.