Un argentino que reside en Barcelona desde hace tres años, oriundo de General Madariaga, comparte su experiencia viviendo el Mundial en el extranjero. Es su primer mundial en la ciudad condal, ya que el anterior lo vivió en Pinamar.
Manifiesta gran entusiasmo y una ilusión enorme por el partido de mañana. Respecto a dónde verá el encuentro, se muestra cabulero y prefiere verlo en su casa, tranquilo, con un buen picada y un cornalito, hasta donde "dé el corazón".