El partido entre Argentina y Suiza se encontraba empatado 1 a 1 en el segundo tiempo, con momentos de alta tensión y jugadas de peligro para ambos lados.
Lionel Messi tuvo una oportunidad de tiro libre que no logró concretar, mientras que Suiza respondía con ataques rápidos, especialmente a través de Embolo y Bandoye.
El arquero argentino, Divo, realizó atajadas cruciales para mantener el empate, mientras que el equipo albiceleste buscaba generar ocasiones de gol con jugadas elaboradas y centros al área.
Se produjeron cambios en ambos equipos buscando refrescar las líneas y encontrar la ventaja, con ingresos de jugadores como Nicolás González y Ezequiel Palacios en Argentina.