Se compara la actual campaña de la Selección Argentina con la de los Chicago Bulls de Michael Jordan en la NBA, destacando el "morbo" y la expectativa que genera el equipo en los momentos decisivos.
Se recuerda la mística de Michael Jordan, quien en los últimos segundos de los partidos, rodeado de rivales, lograba anotar. Esta capacidad para definir en momentos de alta presión lo convirtió en un ícono. De manera similar, la Selección Argentina genera una expectativa similar en los aficionados, quienes se preguntan qué inventará Messi en cada instancia crucial.