Se percibe una continuidad y tranquilidad en el equipo, similar a la que mostraron en el primer partido contra Argelia. Tras el gol de Messi, Argentina jugó con soltura, recordando su desempeño en el Mundial de Qatar.
Se hace una distinción entre el desempeño en Qatar, donde Argentina "bailó" a sus rivales pero necesitó penales en dos ocasiones, y el actual, que se basa más en la actitud, las ganas y la fibra, aunque también se nota una templanza especial.