La final del Mundial de 1978 entre Argentina y Holanda se definió en tiempo suplementario con un agónico gol de cabeza de Nalinga para Argentina. El partido, disputado en el Estadio Monumental, culminó 3 a 1 a favor del equipo local.
Los goles de Mario Alberto Kempes y Daniel Bertoni aseguraron la victoria argentina, que se vio forzada a jugar tiempo extra tras el empate de Holanda. Este triunfo significó la primera Copa del Mundo para Argentina.