Se analiza la estrategia de Argentina contra España en la final del Mundial. Se sugiere que el punto débil de España es la presión alta y la recuperación rápida de la pelota, lo que permitiría un juego vertical por parte de Argentina.
Se destaca la importancia de los mediocampistas como Paredes, Mac Allister y Enzo Fernández para facilitar la recuperación y el avance rápido. Aunque Julián Álvarez parece ser el delantero titular, se menciona a Nicolás González como una opción para potenciar este tipo de juego.