Argentina busca desesperadamente el empate ante Egipto, pero se encuentra con una defensa sólida y un arquero inspirado. El equipo albiceleste genera ocasiones de gol, pero carece de la contundencia necesaria para superar al rival.
Lionel Messi y Ángel Di María intentan desequilibrar con jugadas individuales, pero la defensa egipcia se cierra bien. Rodrigo De Paul y Enzo Fernández también participan en el ataque, pero sus remates no logran encontrar el fondo de la red.
El partido se torna cada vez más físico, con faltas y tarjetas amarillas. Argentina necesita encontrar la manera de romper la defensa de Egipto y anotar al menos un gol para mantener vivas sus esperanzas.